Libro de artista en formato acordeón que despliega una escena continua de siluetas de parejas bailando, situadas en un entorno que evoca la cercanía de un puente de Bilbao. A medida que se expande, la pieza genera ritmo y movimiento, casi coreográfico, jugando con la repetición y la secuencia.
Una obra delicada y narrativa que invita a ser recorrida con las manos, donde el papel se convierte en espacio y el gesto en historia, aportando dinamismo y poesía visual.