Pieza de barro antiguo que conserva la esencia de la artesanía tradicional, con una silueta sobria definida por sus dos asas y su apertura contenida. Cada marca, desgaste y variación en el tono revela su recorrido en el tiempo, dotándola de una presencia serena y auténtica.
Una vasija que encuentra nueva vida como elemento decorativo, capaz de aportar calidez, historia y un vínculo tangible con lo esencial.